La medida responde al impacto de la crisis en Oriente Medio sobre el suministro y la demanda de energía
Por: Redacción / Fotografía: Koji Sasahara
DiarioDeLaCiudad.mx, Tokio, Japón, 28 de abril de 2026 .- En respuesta al incremento en los costos de la energía y al contexto internacional derivado del conflicto en Oriente Medio, el gobierno metropolitano de Tokio implementó una actualización en su política laboral que incentiva el uso de ropa ligera en oficinas, como parte de una estrategia orientada a disminuir el consumo energético.
Ajustes institucionales ante presión energética
La iniciativa, denominada “Tokyo Cool Biz”, fue presentada como una extensión del programa nacional Cool Biz, impulsado originalmente en 2005 por el Ministerio de Medio Ambiente de Japón. Mientras que el esquema inicial promovía la eliminación de corbatas y chaquetas durante el verano, la nueva fase amplía estas disposiciones al permitir prendas como camisetas y pantalones cortos dentro del entorno laboral.
De acuerdo con autoridades metropolitanas, este cambio responde a la necesidad de reducir la dependencia del aire acondicionado, en un escenario donde el suministro eléctrico enfrenta presiones derivadas del aumento de la demanda y de la volatilidad en los costos energéticos.
La gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, quien anteriormente participó en la expansión del programa Cool Biz a nivel nacional, recomendó adoptar una vestimenta que priorice la comodidad y permita avanzar hacia hábitos de consumo energético más eficientes. En sus declaraciones, señaló que es necesario promover acciones cotidianas que contribuyan al ahorro energético inteligente, especialmente ante un panorama incierto en la oferta y demanda de electricidad.
Asimismo, indicó que las condiciones climáticas previstas para el año apuntan a temperaturas elevadas, lo que refuerza la necesidad de implementar medidas preventivas en el ámbito laboral.
Cambios operativos en el entorno laboral
La estrategia no se limita al ajuste en el código de vestimenta. También contempla el fortalecimiento de modalidades de trabajo flexible, incluyendo el teletrabajo y la reorganización de jornadas laborales hacia horarios matutinos, con el objetivo de reducir el consumo energético durante las horas de mayor demanda.
En dependencias como la Oficina de Medio Ambiente, ya se ha observado la adopción de estas disposiciones, con personal que utiliza camisetas, blusas y pantalones cortos durante sus actividades laborales.
Un empleado de 41 años que experimentó por primera vez este cambio expresó que inicialmente sintió cierta incomodidad, aunque posteriormente reconoció que la medida resulta favorable en términos de comodidad y desempeño. Señaló que este tipo de ajustes podría traducirse en una mejora en la eficiencia laboral.
De acuerdo con un funcionario del gobierno metropolitano, la intensificación de estas medidas está vinculada, entre otros factores, a la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio, lo que ha llevado a reforzar estrategias de ahorro energético en la capital japonesa.
Cambio climático y antecedentes
El endurecimiento de las condiciones climáticas también ha sido un elemento determinante. Japón registró el año pasado el verano más caluroso desde que existen registros, iniciados en 1898, según la Agencia Meteorológica del país.
Ante este escenario, las temperaturas superiores a los 40 grados Celsius se han vuelto cada vez más frecuentes, lo que llevó a las autoridades a establecer una nueva categoría oficial para estos fenómenos, denominados días de “calor extremo” o “kokusho”.
En este contexto, el gobierno metropolitano ha reforzado el llamado a adoptar medidas que permitan mitigar el impacto del calor tanto en el consumo energético como en las condiciones laborales.
Finalmente, las autoridades destacaron que esta estrategia busca equilibrar la eficiencia energética con el bienestar de los trabajadores, promoviendo entornos laborales más adaptables a las condiciones climáticas actuales. En este sentido, la flexibilización del código de vestimenta se posiciona como una medida concreta para reducir el consumo eléctrico sin afectar la productividad.
D.E.
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