La Universidad Nacional alojará uno de los centros de datos del Observatorio Vera C. Rubin, clave para el mapeo más detallado del universo y la colaboración científica internacional.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) será pieza clave en una colaboración científica internacional sin precedentes, al albergar uno de los centros de datos del proyecto del Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en el norte de Chile. Este telescopio, considerado el más potente del mundo para realizar censos astronómicos, generará en los próximos diez años más de 500 mil terabytes de información.
La participación de la UNAM es encabezada por el Dr. Octavio Valenzuela Tijerino, investigador del Instituto de Astronomía (IA), y por Alma Xóchitl González Morales, de la Universidad de Guanajuato, quienes lideran el equipo mexicano. Esta colaboración contempla el procesamiento y almacenamiento de datos crudos, de calibración y catálogos finales a través del Laboratorio de Modelos y Datos, que comparten los institutos de Astronomía y de Ciencias Nucleares.
“El Observatorio Vera C. Rubin nos permitirá descubrir nuevos tipos de galaxias y conocer registros fósiles del cosmos gracias a su telescopio de 8.4 metros, sus tres espejos y una cámara de 3,200 millones de píxeles”, destacó Valenzuela Tijerino. Añadió que debido al volumen de información, será indispensable el uso de ciencia de datos e inteligencia artificial para analizarla de manera automatizada.
En conferencia de prensa, el Dr. Vladimir Ávila Reese, secretario académico del Instituto de Astronomía, subrayó que este proyecto revolucionará la astronomía al permitir mapear la materia oscura y estimar la estructura del universo.

Por su parte, Carlo Andrés Altamirano Allende, director de Investigación Científica Básica y de Frontera de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), destacó que esta “primera luz” del observatorio marca el inicio oficial de la Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad (LSST, por sus siglas en inglés). El proyecto generará miles de imágenes del cielo nocturno cada noche durante diez años, creando así una verdadera “película del cosmos”.
En total, participan en el proyecto aproximadamente 25 investigadoras, investigadores, estudiantes, académicas y académicos posdoctorales de la UNAM —provenientes del Instituto de Astronomía, Instituto de Radioastronomía y Astrofísica, Ciencias Físicas, Ciencias Nucleares, Física, Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas, y la Facultad de Ciencias—, así como otros 25 especialistas distribuidos en instituciones como la Universidad de Guanajuato, el CINVESTAV del IPN, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y el Centro Mesoamericano de Física Teórica.

El Observatorio Vera C. Rubin es financiado por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) y el Departamento de Energía (DOE) de los Estados Unidos, así como por donaciones privadas y contribuciones de distintas organizaciones científicas internacionales.
Entre las autoridades presentes en el evento destacaron también Violeta Vázquez Rojas, subsecretaria de Ciencias y Humanidades de la SECIHTI; Modesto Sota Aquino, de la Universidad de Guanajuato; Bolivia Cuevas Otahola, de la BUAP; y Josué de Santiago Sanabria, del CINVESTAV.
Con esta colaboración, la UNAM reafirma su liderazgo en ciencia de frontera, al contribuir al desarrollo de tecnologías clave para la observación y análisis del universo, y consolidarse como un nodo estratégico en la investigación científica global.
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